Nostalgia, dolor, gris efímero

Casi hace 7 años, esta visión efímera tenía los segundos contados...
...3...2...1...0: Bajo la mirada, un suelo moribundo no podrá soportar por mucho tiempo la presión de todo un imperio. Con esperanza observa a su hermano, firme, sin un rasguño, manteniendo en pie por los dos esas estrellas que sin embargo ya no parecen brillar por la "libertad" y el "valor". Pero se equivoca, su viva imagen está sangrando a borbotones. Y de su herida también emana ese aliento amargo de dolor y fuego que a ella le está matando.
Los dioses han decidido unirles por siempre en su encuentro con Hades. Allá donde les espera ya su verdugo, un hijo del rencor que aprendió a emplear del imperio esa magia negra que hará marchitar cada vez más el brillo de las estrellas.
El último adiós llega y con él la paradoja. Tras tantos años, un abrazo de humo, un beso fraternal de fuego, les funde por fin a las puertas del inframundo.
Abrazados en el postrero y agonizante aliento, ella se escurre, se deja llevar junto a los hijos de su vientre. Pero su sombra, envuelta en un velo de humo, aguarda, paciente, al último viaje de su hermano, quien al fin derrotado, cae, cae y cae en busca de su hermana, en las profundidades de la nada, en el corazón muerto de la zona 0.











